domingo, 7 de abril de 2013

El Espanyol, salvado virtualmente


Una victoria de oro que vale más de tres puntos, y que además sirve para dejar absolutamente encarrilada la permanencia en primera división un año más. Tres puntos trabajados y con dos protagonistas claros, Javier Aguirre, que supo jugar perfectamente sus cartas a su regreso a una casa que conoce muy bien y Wakaso, autor de una asistencia y del segundo gol del equipo. El Espanyol se puso el traje de Osasuna, presionando desde el inicio con un juego directo, con agresividad y aprovechando sus oportunidades. Este equipo ya esta virtualmente salvado y puede que se empiece a plantear alguna cota más alta de aquí a final de temporada. Europa, ¿por qué no?

Alineación que los pericos ya se saben de memoria con la inclusión de Baena por el sancionado Sánchez y un inicio fulgurante del equipo españolista que empezaba pronto a pisar área con firmeza y ocasiones clarísimas. Sólo se llevaban tres minutos cuando Sergio García estrellaba un balón en el larguero y sorprendía a los navarros. Estaba claro que Aguirre quería desactivar a los locales con sus propias armas: presión arriba y salidas rápidas en velocidad. Así llegaron no menos de tres jugadas de peligro consecutivas, mientras que los pamploneses se limitaron a un remate de cabeza que pasaba por encima de la portería de Casilla. Pasados los primeros veinte minutos, la presión de los españolistas disminuía considerablemente, aunque las jugadas más peligrosas aún llevaban sello blanquiazul. Kike Sola, con todo a favor, en un contragolpe de Osasuna enviaba la pelota a las nubes incomprensiblemente por suerte para los pericos. Pero finalmente, después de los primeros 45 minutos el marcador señalaba dos ceros, aunque los pericos habían jugado la mejor primera parte desde que Javier Aguirre tomó el mando del equipo. Pero también es cierto que Aguirre había situado como consigna el hecho de aprovechar una de las pocas oportunidades y eso no había sucedido.

En la segunda mitad, Simao dejaba su sitio a Wakaso, tratando de buscar más profundidad y fuerza al ataque perico. Los periquitos entraban mucho más por la banda con cabalgadas de Sergio y Stuani y pisando área como en una acción de Baena donde el árbitro podría haber señalado penalti y finalizaba en córner. A la salida del mismo, Héctor Moreno entraba con todo con un remate a centro de Wakaso que hubiera firmado cualquiera de los grandes delanteros de Osasuna: Robinson, Urban o Pandiani, y la colaba dentro de la red con la pequeña ayuda de un defensa rojillo. Era el 0 a 1 en el Reyno de Navarra, con los pericos muy enteros, intensos y bien colocados en el campo. Sin embargo, también se estiraba Osasuna, en una buena acción bien resuelta por Kiko Casilla, muy seguro durante todo el encuentro, una vez más. También Nino anotaba un gol que podría haber supuesto el empate para Osasuna, peri su gol era anulado por un fuera de juego bien visto por el colegiado. De todos modos, comenzaban a presionar con fuerza los locales y los pericos eran conscientes de que les esperaba una recta final de sufrimiento si no conseguían hacer el segundo al contraataque. Un Verdú desdibujado en la segunda mitad era sustituido por Tejera, mientras Osasuna trataba de sacar rédito en los minutos finales. Pero quien la tenía era el Espanyol en pies de Sergio que hacía una jugada espectacular deshaciéndose de hasta tres defensas en el interior del área y cediendo para Tejera que no podía llegar al remate por bien poco. Hubiera sido una sentencia necesaria, porque la pelota era ya sólo de los rojillos que tocaban y tocaban pero sin claridad más allá de la frontal. Salía Petrov como hombre de refresco por Baena a falta de cinco minutos, con el Espanyol muy exigido en defensa y con un Osasuna a la desesperada. Pero aprovechando una contra y tras un gran pase del recién entrado Petrov, Wakaso se plantaba solo en campo de Osasuna, recortaba por velocidad al portero y casi sin mirar empalmado un misil con la izquierda desde el vérrice del área que entraba como un obús en la portería pamplonica. El gol sellaba la victoria perica y la permanencia virtual, porque a este Espanyol con 39 puntos ya le queda bien poco, quizá nada, para sacar el pasaporte para la próxima temporada y quien sabe si aún puede aspirar, como hemos dicho, a alguna cosa más importante.

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